Porteo de bebés: ¿Cuál es la mejor manera de llevar a tu bebé?
Jun 08, 2020
Llevar y transportar a un bebé es un comportamiento transversal y universal. Culturalmente, existen diferencias importantes entre regiones. La sociedad occidental ha tendido a importar algunos métodos. Dicho esto, surgen muchas preguntas sobre el porteo. ¿Cuáles son las ventajas? ¿A partir de qué edad se puede empezar? ¿Cuál es el mejor método? ¿Qué precauciones se deben tomar?
Es importante pues aclarar, a través de nuestra opinión y con base en la literatura más reciente, la respuesta a estas preguntas que se plantean a “nuestros” padres.
Llevar a un bebé en portabebés es una forma de llevar al bebé cerca del cuidador utilizando fulares, fulares o incluso portabebés, diferente del método más común de llevar al bebé en un cochecito o en una silla de coche.
El momento del nacimiento es un evento traumático para el bebé, que pasa de estar en un entorno tranquilo, con temperatura controlada y silencioso, en posición fetal, como el útero materno, a un entorno completamente opuesto. Por ello, todas las estrategias que permiten, de alguna manera, recrear ese mismo lugar en una etapa temprana de la vida se estudian y se ponen a prueba cada vez más.
Estudios realizados por (Bera, et al., 2014; Conde-Agudelo & Díaz-Rossello, 2016; Geeta Gathwala & Balhara, 2008; Lowson, Offer, Watson, McGuire, & Renfrew, 2015; OMS, 2003; Wu, Huang, & Wang, 2017) han demostrado el beneficio de su uso en recién nacidos y prematuros, mejorando la relación entre el cuidador y el bebé a través del contacto piel con piel, reduciendo las tasas de mortalidad y morbilidad, promoviendo una mejor relación en el rendimiento respiratorio y de frecuencia ventilatoria, reduciendo el riesgo de hipotermia, promoviendo la lactancia materna, aumentando su prevalencia y duración, mejorando el consumo de oxígeno, los niveles de glucosa en sangre, mejorando los patrones de sueño, disminuyendo el estrés fisiológico, mejorando la confianza y disminuyendo el llanto.
Este tipo de porteador también facilita una mejor comunicación entre el cuidador y el bebé, transmitiendo seguridad a través del calor y el aroma del cuidador, lo que facilita la percepción de las necesidades del bebé. También está indicado para bebés con reflujo, vómitos, plagiocefalia, tortícolis y cólicos.
Además de los beneficios para el bebé, permite a los cuidadores una mayor libertad de movimiento en las extremidades superiores y mayor comodidad al portear al bebé, mejorando la postura y optimizando el centro de gravedad. Además, es una excelente manera de hacer ejercicio.
Al elegir un portabebés, asegúrese de que sea cómodo, ergonómico y adecuado para el cuidador, pero especialmente para el bebé. También es importante que la posición del bebé se mantenga siempre cuidadosamente, asegurando la correcta alineación de la cabeza, el tronco, las caderas (para prevenir y mejorar la displasia de cadera) y las rodillas, fundamental para su desarrollo motor normal. El niño debe estar a una distancia que le permita besarlo ☺
En definitiva, lo esencial es el abrazo, el consuelo, el contacto, los mimos… ¡y todo lo que facilite eso es bienvenido!
Buenos abrazos,
Hugo Cruz
Especialista en Fisioterapia y Osteopatía Pediátrica
Clínica FISGIOGlobal