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A educação pós-Covid19 A educação pós-Covid19

Educación post-Covid-19

Cuando hablamos de la pandemia, pocas cosas buenas nos vienen a la mente, pero de ellas, una destaca: el tiempo que pasamos estando presentes y dedicados a nuestros hijos. Con más o menos dificultades, con o sin teletrabajo, a decir verdad, pocas veces en nuestras vidas hemos tenido tanta disponibilidad para nuestros hijos. Esto se refleja en su educación, hasta el punto de que se puede decir que existe una educación pre-COVID-19 y una educación post-COVID-19. Pero ¿cuáles son los principales cambios y qué puede contrarrestar los efectos negativos ? Reflexionemos sobre los cuatro cambios principales que han llegado para quedarse:

  • Descentralización del entorno de aprendizaje y participación más activa de los padres.

El cambio más evidente se relacionó con la descentralización del entorno de aprendizaje. Las aulas y salas de actividades fueron reemplazadas (total o parcialmente) por la oficina o aula en casa, lo que motivó una participación más activa de los padres o tutores en la educación de sus hijos. Tradicionalmente, existe un nivel básico de seguimiento escolar con una comprensión superficial de las asignaturas impartidas, haciendo un seguimiento del progreso del niño según las puntuaciones de los exámenes o el informe del profesor, sin profundizar en el currículo escolar.

Ahora bien, si los padres se ven obligados a participar activamente en la educación escolar de sus hijos, este panorama cambia por completo. Es recomendable que los padres se familiaricen con el currículo para anticipar las dificultades de sus hijos y facilitar un proceso de aprendizaje combinado.

  • Nuevos métodos de enseñanza considerados

La educación en casa podría seguir considerándose, aunque parcialmente, pero el contexto de pandemia ha llevado incluso a muchos padres a considerarla el modelo principal para la educación de sus hijos, al margen de las directrices gubernamentales o sanitarias.

Si bien para algunos fue un verdadero desafío equilibrar el trabajo y las tareas del hogar con la educación en casa, para otros fue una oportunidad única de comprender cómo el apoyo de los padres y el apoyo dedicado de un maestro pueden ser productivos.

Se ha aprendido que el proceso de socialización, que preocupa mucho a quienes se oponen a la educación en casa , puede abordarse mediante el uso de nuevas tecnologías y puede considerarse útil durante las horas extracurriculares.

Aprendiendo en casa

  • Importancia de preparar contenidos escolares

En el caso de los estudiantes de preescolar, el panorama es algo diferente. Las tecnologías podrían servir esencialmente de apoyo para los padres, pero no resultan tan interesantes desde el punto de vista educativo para los niños más pequeños. Su capacidad de atención es menor, y ciertos contenidos deben ser muy cautivadores y estar bien elaborados para que también resulten pedagógicos para los alumnos. En este caso, los padres necesitan, efectivamente, más tiempo de preparación y disponibilidad para sus hijos pequeños que para los mayores.

Las habilidades que deben estimularse a esta edad requieren actividades basadas en materiales interesantes, dinámicos y estratégicos. Por lo tanto, los padres deben planificar la semana, quincena o mes de educación de sus hijos con antelación para utilizar las herramientas de enseñanza adecuadas y evitar frustraciones. Esta es una etapa crucial en el aprendizaje de habilidades esenciales para el resto de sus vidas (como leer, escribir o hablar en público), por lo que es fundamental comprender qué se hace con los niños pequeños en la guardería para poder replicarlo en casa.

  • Creciente valoración del personal de la comunidad educativa.

Durante los meses de confinamiento obligatorio, rápidamente se hizo evidente que los niños en edad preescolar no solo van a jugar a la guardería. Que los garabatos que a los padres les encanta ver fotografiados en las paredes de la escuela tienen un propósito mayor y siguen una estrategia de aprendizaje general que debe mantenerse de forma constante.

También se observó un creciente aprecio por los educadores, maestros, asistentes y todos los involucrados en el proceso educativo. Los padres y otros cuidadores se dieron cuenta rápidamente de que no es fácil captar la atención de un estudiante y enseñarle incluso los conceptos más simples cuando se realizan otras actividades más interesantes.

Si hay algo positivo que sacar de esta pandemia, es la comprensión mutua y el reconocimiento del trabajo de todos los involucrados en la educación de nuestros hijos, desde los más pequeños hasta los mayores. El distanciamiento social obligatorio también nos obligó a una comunicación más estrecha y a debatir temas más profundos que, de otro modo, difícilmente habrían surgido.

Por lo tanto, la educación post-COVID-19 será más coherente y participativa, involucrando a todos, tanto en casa como en la escuela. También será más moderna, utilizando las nuevas tecnologías para enriquecer los conocimientos y presentar los contenidos de forma dinámica e interactiva. La evaluación también deberá ser más flexible y adaptada al rendimiento individual de cada estudiante.

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